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Revista ContraIncendio 2017
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Protección sísmica, ¿en qué consiste?

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Para garantizar la protección de vidas y bienes, México: tierra de sismos y de incendios provocados por éstos, requiere con celeridad la actualización en sus normas para elementos no estruturales, como los sistemas de rociadores automáticos.

La lamentable pérdida de vidas y severos daños provocados en las edificaciones a raíz de los sismos que impactaron a varios estados de la república mexicana, incluyendo, la Ciudad de México, el mes de septiembre, ponen de manifiesto, una vez más,  la necesidad imperante de generar condiciones en el diseño, cálculo, construcción y mantenimiento de las estructuras de las edificaciones, así como los elementos no estructurales en su interior, donde todos y cada uno de ellos eviten el colapso repentino y prevengan deterioros irreversibles. 

Nuestro territorio se mantiene en un riesgo sísmico latente. Conforme al registro histórico de las aceleraciones en el terreno derivadas de las ondas sísmicas se identifican 4 zonas de peligro. (Véase figura 1). La magnitud de la aceleración es uno de los elementos que sirve para determinar el grado de protección sísmica requerido para garantizar un comportamiento adecuado de elementos estructurales y no estructurales, en respuesta a las fuerzas producidas por la aceleración mencionada. La magnitud del sismo, el tipo de suelo y la cercanía al epicentro influyen de manera determinante en el valor de ésta aceleración.

Los sistemas de rociadores automáticos contra incendios son uno de esos elementos no estructurales que es necesario cuidar contra los sismos, ya que representan un medio de protección altamente efectivo contra éste otro fenómeno destructivo, calificado como antropogénico. Por ello, es crucial contar con plena seguridad de que en caso de un incendio provocado por el sismo, se activarán y que no serán causa de daño a personas y a bienes por el colapso o fractura de las tuberías, así como la activación no deseada de los rociadores.

Las compañías aseguradoras (FM Global) y asociaciones técnicas (NFPA), especialmente, han desarrollado y mejorado estándares para la protección sísmica de sistemas de rociadores automáticos. Dichos estándares fundamentan el diseño de la protección sísmica para éstos sistemas en los siguientes puntos:

  • Ubicación de elementos de gran masa a niveles tan bajos como sea posible en la estructura del edificio para reducir los esfuerzos producidos por el sismo.
  • Soportes adicionales a los utilizados para la suspensión del sistema, con el afán de controlar movimientos oscilatorios (Véase figura 2).
  • Espacios libres en el cruce con muros y entrepisos para evitar interacciones destructivas.
  • Utilización de conexiones flexibles entre elementos que se requiera se muevan de forma independiente.
  • Anclaje apropiado de los sistemas para evitar su caída o movimientos no deseados. A su vez para cada uno de estos puntos hay indicaciones claras del uso de materiales aprobados, es decir, que han sido sometidos a pruebas de resistencia y desempeño por entidades reconocidas (UL y FM, por ejemplo), las cuáles emiten documentos públicos certificandos aptos para un uso específico.

 

Soportes para Control de Movimiento Oscilatorio Lateral y Longitudinal

La Norma Mexicana NMX-S-066-SCFI-2015 para el Diseño e Instalación de Sistemas de Rociadores Automáticos, contempla en su capítulo 9.3 los lineamientos para una adecuada protección de los sistemas en caso de terremotos. Esta Norma se apega a las observaciones y recomendaciones del estándar internacional NFPA 13, y  éste último junto con  el FM 2-8, son estándares que, afortunadamente, cuentan con un nivel importante de utilización y aceptación en nuestro país, al grado de ser un requerimiento obligatorio para proyectos específicos, sobre todo los del sector industrial.

Sin embargo, hay dos tareas pendientes: hacer extensiva la obligatoriedad de aplicación de norma en más proyectos tanto del sector industrial, comercial, habitacional e institucional, e incrementar el nivel de conocimiento por parte de las empresas de ingeniería, aseguradoras, contratistas, supervisión de obra y autoridades competentes.

Las condiciones para garantizar la protección sísmica de los sistemas de rociadores automáticos en México están dadas: hay estándares, hay gente con experiencia y conocimiento, hay manuales de ayuda, hay programas de cálculo y hay disponibilidad local de materiales aprobados Véase fig. 4.

El tema radica en el compromiso de parte de todos y cada uno de los responsables del desarrollo de los proyectos en cada una de sus etapas, donde debe documentarse para garantizar que sus acciones y decisiones se encaminen al cumplimiento de los requerimientos de las normas.

< Los sistemas de rociadores automáticos contra incendios son uno de esos elementos no estructurales que es necesario cuidar contra los sismos, ya que representan un medio de protección altamente efectivo.

< Incrementar el nivel de conocimiento por parte de las empresas de ingeniería, aseguradoras, contratistas, supervisión de obra y autoridades competentes.

 

Por: Miguel Carrillo
Acerca del autor: Director, CADDY Sales LATAM

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