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Revista ContraIncendio 2017
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La arquitectura y los sistemas contra incendio

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¿Por qué algunos arquitectos y propietarios se rehúsan a adoptar a los sistemas contra incendios como parte fundamental de sus diseños y edificaciones? Un experto nos lo explica…

La arquitectura en México desde la óptica de Raúl Peregrina Solís

Dentro de las instalaciones del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, Raúl Peregrina Solís nos platica de su juventud, de cómo adoptó las influencias que hoy en día lo acompañan, siendo, hace unos ayeres, un estudiante más en el taller José Villagrán García, dentro de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de México (UNAM). “Yo estuve en ese taller, y ahí siempre nos inculcaron el ser muy octagonales, muy ‘cuadraditos’, sin embargo, a todos los arquitectos nos enseñan la teoría de la arquitectura del maestro Villagrán García. Él es una de mis grandes influencias. Gracias a él entendí que sin el concepto no puedes empezar a  diseñar”. Asimismo, el arquitecto nos confiesa que una de sus inspiraciones “más modernas” es Norman Foster, y que incluso está trabajando en una tesis acerca de su obra; él se enamoró de la creación del artista británico gracias a una colega, desde ahí amplió su percepción y concepción acerca de la técnica.  “Vi que la arquitectura no es como siempre la pensamos, octagonal o pesada, sino que hay una cantidad de materiales diversos con los cuales podemos experimentar, como las tridilosas, las formas metálicas, los cristales… Esta evolución de monolítico a plástico es sensacional. Nos permite crear un diseño más a nuestros gustos y necesidades”. Como diría Le Corbusier: La arquitectura es arte en su sentido más elevado.

Del panorama actual mexicano, cree que el país está entrando a un boom, a una internacionalidad, algo en la forma de construir que se vuelve -y se siente- global. “En México, hasta hace unos veinte años, parecía que seguíamos construyendo como los antiguos egipcios, con la piedra cargando en la espalda, con puros tabiques, etc. Actualmente, los procesos constructivos han sido desarrollados tan tecnológicamente, que si en una casa podías tardarte ocho meses en construirla, ahora la edificas en cuatro. ¿Cómo defino al panorama que se vive hoy en día? Universal. Así lo definió el arquitecto José Díaz Infante, que en paz descanse. Él creía en esa contemporaneidad y universalidad”.

Él enfatiza en que estamos presenciando el surgimiento de los llamados arquitectos tecnópatas, que buscan aprovechar estas nuevas tendencias para sus diseños. Esto se está dando en México también. El desarrollo de la tecnología, derivado de la necesidad de crear más infraestructura en menor cantidad de tiempo, debe venir a su vez con mayor responsabilidad y precaución, hablando de sistemas contra incendios, ya que se generan otros riesgos.

 

La prevención contra incendios y catástrofes dentro de la obra arquitectónica

Para el arquitecto, hay una brecha esencial en nuestra historia, y la forma en la que ésta ha afectado nuestras costumbres y procedimientos no puede pasar desapercibida. “En el terremoto de 1985 vivimos una situación de dimensiones extraordinarias. Una catástrofe sin igual en la que muchos edificios colapsaron, creando así un parteaguas en la forma de construir y supervisar la obra. A raíz de esta ruptura, se crearon reglamentos de construcción más estrictos, supervisiones más voraces, incluso surgió la figura del Director Responsable de Obra. No es de extrañar que en México se haga más mención, hablando de catástrofes, a los sismos que a los incendios, sin embargo, es más probable que el segundo consuma a un edificio.  Deberíamos estar más preparados para un incendio que para un sismo”.

De acuerdo con Peregrina Solís, gracias a todos estos cambios en reglamentación se crea, tiempo después, la NOM-002-STPS-2010, Condiciones de Seguridad-Prevención y Protección Contra Incendios en los Centros de Trabajo y empieza a  involucrarse a la NFPA para trabajar en conjunto, aunque el tema de incendios “sigue siendo tabú en muchos edificios, y sobre todo con los propietarios de éstos. Muchos de ellos no ven el costo-beneficio. No es un capricho, los sistemas contra incendios se deben instalar no sólo para asegurar la seguridad de las personas, sino del edificio y de la inversión original”.

La solución es sencilla, de acuerdo con el arquitecto: una cuestión de tiempo y concientización. El experto inclusive cree que los constructores y propietarios terminarán adoptando estos sistemas dentro de sus estructuras.

“Sucederá lo mismo que con la construcción… Hace diez años era muy difícil encontrar albañiles usando casco; hoy en día, Protección Civil te suspende el trabajo si no se utiliza esta medida de seguridad. Así será con los sistemas contra incendios, estoy seguro. Lamentablemente, los procesos aquí en México se dan poco a poco”.

Si bien es cierto que la certificación LEED no engloba a estos sistemas por el uso de agua, el arquitecto llega a la conclusión de que se pueden utilizar aguas tratadas en depósitos. “Eso puede alimentar a un sistema contra incendio sin problema, sólo es cuestión de que la gente de LEED dé este tipo de certificación para el agua de desechos, que se quiten las grasas o metales pesados que contenga y sirva para el fin de rociadores.

 

¿Una cuestión de estética?

El rechazo a estos sistemas también se da por cuestiones de estética. Es otra de las razones principales, indica Peregrina, ya que, aun cuando los reglamentos de construcción estipulan un código de color por seguridad, los arquitectos, por un tema de belleza o prejuicio de que ‘se ve feo’, no están de acuerdo con esta colocación. 

“En una plaza comercial que también diseñamos y en la que presentamos el cálculo contra incendio, nos preguntaban si era necesario utilizar ese diámetro para la tubería, ya que la consideraban muy gruesa y tosca, y que no les agradaba la idea de usar pintura roja, preferían pintar de amarillo y blanco; eso no se puede, porque está la NOM-026-STPS-2008, Colores y Señales de Seguridad e Higiene, e Identificación de Riesgos por Fluidos Conducidos en Tuberías, que indica qué tipo de colores deben utilizarse para cada tipo de instalaciones. Incluso los extintores; cada color es para una cierta cosa. En conclusión, sí, tiene que ver mucho con la estética. Pero también está la parte de los materiales. En Estados Unidos, por ejemplo, el sistema constructivo se conforma casi en su totalidad de madera; aquí en México, construimos con mampostería y concreto, entre otras cosas, por lo que muy difícilmente este tipo de materiales arderá, o al menos ésa es la creencia.

“Otra cosa que afecta terriblemente a la industria es que la gente tiene esa tonta idea de las películas de Hollywood, de que sacan el encendedor y toda la planta se activa. Eso es una mentira, pero es la creencia popular. ¿Quién querría algo así en su edificio?

 

Protección activa y pasiva, ¿cómo se implementan en la planeación?

Es necesario mencionar que la protección pasiva es aquella que se remonta a los materiales ignífugos de la construcción, rutas de evacuación, ventanas, etc. “Éstas tienen que planearse desde que se comienza el proyecto, desde la contemplación de la estructura metálica y los materiales con que se diseñará y ornamentará, como la pintura intumescente, los retardantes, detectores y la ventilación. “Por ejemplo, la Torre Bancomer es un excelente ejemplo. Ya pusieron en la zona de lobby y elevadores unas cortinas metálicas que, en caso de siniestro, sirven para aislar las áreas afectadas y proteger a las personas, evitando que se propague el fuego más allá”. Conforme con el arquitecto, en el diseño debe haber sistemas pasivos ¡desde el principio!

“En México tenemos la ventaja de que muchos materiales petreos, que pueden aguantar hasta dos horas a fuego directo, se encuentran a la mano, y se puede hacer uso de ellos como materiales retardantes o ignífugos para contemplarlos desde el principio de la estructura”.

¿Y qué hay de los sistemas activos? Gran parte de éstos involucran la participación humana, pero el experto considera que son desfavorables, puesto que con el mínimo error de quien opere uno de estos dispositivos, podría desencadenarse una tragedia o consumirse un edificio, esto debido a un descuido o falta de conciencia. De esto deriva la migración a los sistemas automáticos. La importancia de un buen diseño, instalación y mantenimiento por parte de los especialistas juega un papel muy importante.

 

Todo viene desde casa

La gente a veces no sabe cómo utilizar un extintor y tiende a contemplar estas acciones como complejas, pero poco a poco se logrará un cambio de mentalidad. “Yo le digo a mis conocidos que a veces van al cine con la familia y en un combo se gastan lo de un extintor y dos detectores (risas). Hay que empezar a crear esa cultura de prevención desde casa”.

Raúl Peregrina Solís es Arquitecto, Director Responsable de Obra, Tercero Acreditado en Protección Civil en Distrito Federal, Consultor Externo en Protección Civil y Perito de Obra en el Estado de México; también ejerce el cargo de Vicepresidente de Acción Financiera en la Asociación de Directores Responsables de Obra en el Colegio de Arquitectos, Corresponsable y Perito en Diseño Urbano en el Colegio de Arquitectos de México (CAM-SAM) y, de igual forma, Presidente de Arquitectos y Especialistas de Protección Civil de la Asociación en CAM-SAM.

 

> “Debemos estar más preparados para un incendio que para un sismo”.

> “Los sistemas contra incendio son “antiestéticos” para algunos arquitectos”

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> Los avances tecnológicos conllevan una gran responsabilidad para evitar riesgos

 

Por: Laura Duque

 

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